Inicio » Node » Cuadernos Monásticos Nº 129

Editorial

Apóstol san Bartolomé

De la serie de los Apóstoles. Acrílico pintado sobre madera. Pérgula de la Catedral de Valdivia, Chile. Hna. Alejandra Izquierdo, osb (Monasterio de la Asunción. Rengo. Chile)

 

El apóstol san Bartolomé, llamado Natanael, de quien Jesús dice: “He aquí a un verdadero israelita... Te vi cuando estabas debajo de la higuera” (Jn 1,47. 50).

Miren la higuera y todos los árboles. Cuando ya echan brotes, al verlos, saben que el verano ya está cerca. Así también ustedes, cuando vean que sucede ésto, sepan que el Reino de Dios está cerca. El cielo y la tierra pasarán pero mis palabras no pasarán (Lc 21, 29 s.)[1].

 

EDITORIAL

Concluimos en este número de Cuadernos Monásticos la publicación de las conferencias presentadas en el VIIIº Encuentro Monástico Latinoamericano (México, 24 de junio al 1° de julio de 1998).

La relación del P. Stonham, osb, nos ofrece un viaje rápido y «vivaz» por el variado mundo de los «movimientos», característicos de la Iglesia de nuestro tiempo. Pero la intención del P. Pablo no es hacer simple «turismo», sino colocarnos frente a las exigencias a las que ineludiblemente nos enfrentan.

La conferencia del P. Marcelo de Barros Souza fue la que cerró el EMLA de México, texto que él leyó sólo después de ofrecer a todos los participantes un tiempo de reflexión en los grupos. Así se logró comprender mejor su presentación, pero sobre todo se logró aclarar el camino que debería seguir en nuestros días el monacato latinoamericano.

El fin de un siglo, pero más aún el fin de una época, exigen la constante y metódica práctica de una virtud, de un carisma: el discernimiento. La discretio siempre ha gozado de gran veneración entre los monjes, y me atrevería a decir que sin ella la vida monástica puede transformarse en un «infierno». La contribución de la Hna. María Pía Schindele, o.cist., nos ayuda a reflexionar en su importancia, y a pedirla en la oración.

En la sección de «homilías», un hermoso comentario a la parábola de la higuera que nos recuerda la obligación de anunciar la Buena Nueva; y al mismo tiempo completa y enriquece la contemplación de la lámina con que se abre el presente número de nuestra revista.

Una sorpresa: haciéndonos eco de la Regla de san Benito que le pide al abad «sacar cosas nuevas y viejas» (RB 64,9), iniciamos la publicación de artículos que se publicaron en los primeros números de Cuadernos Monásticos. Son contribuciones que siguen teniendo gran actualidad y que es bueno «rescatarlas» del olvido, tanto más cuanto que esos números iniciales de nuestra revista ya se han agotado. ¡Y qué mejor comienzo para esta sección que escuchar al gran maestro que fuera el P. Jean Leclercq, osb! De su contribución extraigo esta breve sentencia, una perla, que nos recuerda cuál es nuestra principal tarea en el monasterio:

“El papel del monbje no es enseñar, sino llorar sus pecados y los pecados de los demás” (san Jerónimo, Contra Vigilantium, 15; PL 23,351).

 

Cuadernos Monásticos en Internet

http://home.overnet.com.ar/cuadmon

 


[1] Esta breve ayuda para la “contemplación” de la lámina se completa con la homilía del P. Evangelista Vilanova, osb, que publicamos en este mismo número de Cuadernos Monásticos.

 

SUMARIO

Editorial

El reto de los nuevos movimientos monásticos al monacato tradicional benedictino

“Nos preocupa la falta de vocaciones, comunidades en disminución, obras abandonadas, edificios vacíos. Hay excepciones y no faltan, si tenemos fe en Dios, motivos de esperanza, pero, en general, no reina entre nosotros el optimismo, y así hablamos de retos”.

Artículo

“Bajar al encuentro de Dios”. El carisma monástico del tercer milenio

“Si en este mundo nuestros monasterios fueran lugares de comunión, la gente podría ver en nuestras comunidades profecías que sirven como alimento al mundo, la misericordia de Dios y una llamada constante al perdón y la reconciliación”.

Artículo

La vida monástica según la doctrina de san Bernardo. La discreción

“Para san Bernardo la discreción reviste un significado cristiano existencial, que le viene de la enseñanza de Casiano y de los autores monásticos que le siguieron. Esta expresión contiene los elementos esenciales de transmisión entre las situaciones temporales y el género de experiencias espirituales que despiertan el corazón humano a renovarse según la imagen de Dios”.

Artículo

La parábola de la higuera (Lc 13,1-9)

“Todos tienen derecho a encontrar en la existencia de un cristiano, de un monje o monja, algo bueno que llevarse a la boca, algo que ayude a vivir, que autorice a esperar”.

Artículo

Elementos para un juicio crítico sobre la función del monacato

«Si se quiere dar un juicio de conjunto acerca del papel y el valor de la espiritualidad del monacato, se debe distinguir lo que es propio de la vida de los monjes -y son las prácticas, las observancias, las formas de existencia-, y lo que es antiguo, tradicional, siempre válido y aplicable, a todos: es lo que proviene de las fuentes cristianas comunes a todos los miembros de la Iglesia, a saber la Escritura, la liturgia y la literatura de tipo patrística».

Artículo

Libro de las Cartas. II Parte (continuación)

“Sería muy largo de contar, uno tras otro, todos mis trabajos o, incluso, una parte de ellos. Contaré brevemente cómo el Dios de bondad me ha librado de la esclavitud y de doce peligros que ponían mi vida en trance...”.

Fuente

Recensiones - Libros recibidos

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