RB 72: El camino monástico a la vida eterna
Benito habla de dos formas de celo. Como todos sabemos, la palabra “celo” deriva del griego zelos, que designa algo que arde. Es fuego. Benito habla de dos formas de fuego: una que puede arrastrarnos hacia abajo y otra que puede elevarnos. Estemos muy atentos a las palabras que usa. Yo creo que la mayoría de nosotros, cuando leemos este texto, pensamos casi siempre a partir del punto donde estamos ahora: en el medio –sobre la tierra–, desde el cual vamos, después de nuestra muerte, al infierno o al cielo, de acuerdo con el tipo de celo que hemos practicado. Esto no es lo que dice Benito. Él habla de un camino que va, ya sea de Dios (arriba) al infierno, o del infierno a Dios. Nosotros estamos siempre en un camino –en uno de estos dos caminos. Nunca estamos en un punto fijo desde el cual podemos ir hacia arriba o hacia abajo, como una consecuencia de nuestros actos (nuestro celo).
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