Jump to Navigation

La iconografía absidial mariana de la Iglesia indivisa como “lugar teológico”.


La iconografía absidial mariana de la Iglesia indivisa como “lugar teológico”.

«Los tres grandes tipos iconográficos que se encuentran en los ábsides: el grupo de la Virgen Madre con el Niño, la Virgen Orante, la Virgen que intercede ante Cristo Señor, están íntimamente vinculados al significado teológico -“celebrativo” del ábside, porque todos se refieren a la presencia del Señor en su Iglesia, creída en la fe y vivida sacramentalmente. Ellos manifiestan, al mismo tiempo, las funciones principales de la Virgen María: testigo privilegiada que presenta a Jesús como el Señor (la Virgen Madre con el Niño); la que, abierta al don del Señor, engendra a Cristo en sí (la Virgen Orante); la que, con amor de Madre, participa en la Redención (la Virgen que intercede). La ausencia de las señales de una relación afectiva, por medio de las miradas y gestos de ternura, entre la Virgen Madre y el Niño –característica de la iconografía mariana desde sus inicios–, revela aquí su significado pleno: expresar simbólicamente no el “pathos” del acontecimiento, sino la sustancia inmutable del Misterio».

Para poder acceder a este contenido debe tener una suscripción a la edición Online de Cuadernos Monásticos.

Suscríbase o inicie sesión si ya tiene una suscripción