La espiritualidad cisterciense y la Regla del Maestro
La espiritualidad cisterciense y la Regla del Maestro
Gracias a esta perspectiva bautismal los Padres cistercienses presentan la vida monástica en dependencia radical del orden sacramental. El monje se esfuerza por realizar personalmente, por su consentimiento libre, el misterio sacramental. De allí, toda la vida monástica es una realización de lo que los sacramentos significan: la “lectio divina” como “manducatio” de la Palabra de Dios será la continuación, a lo largo del día, de la “manducatio” por excelencia que es la Eucaristía. La oración de compunción renovará con sus lágrimas aquellas aguas del bautismo, que purificaron el alma del monje.
Para poder acceder a este contenido debe tener una suscripción a la edición Online de Cuadernos Monásticos.
Suscríbase o inicie sesión si ya tiene una suscripción
