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Los ángeles en la liturgia


Los ángeles en la liturgia

El hecho de que el Cielo esté lleno de música, es evidente. Pero que Cristo, con la armonía musical de las multidudes seráficas, nos invite a unir nuestras pobres voces efímeras y frágiles, ¡esto sí que nos sorprende y nos obliga! Pues Ruysbroec nos lo enseña enseguida: “La primera melodía, es la del amor, amor de Dios, amor del prójimo”. Aquel que se negara a aprender esta melodía no podría ser incluido en este coro de alto nivel. Entonces, queridos lectores, ¡vayan rápidamente a sus partituras y que cada uno, con su pequeño ángel custodio a la derecha, se apresure a aprender el bello solfeo del amor!...

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