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La vida de oración: compromiso para la salvaguarda de la creación


La vida de oración: compromiso para la salvaguarda de la creación

Ese es precisamente el mundo verdadero, el de la naturaleza según Dios, que descubren, como si lo crearan, los ojos purificados del corazón. Ese hombre realiza al mismo tiempo, según Máximo el Confesor, la tarea que Dios le había confiado al crearlo, es decir, realiza la unificación en sí mismo de la creación material y de la creación espiritual, puesto que a través de todo lo que es materia, percibe la intención profunda del Creador, y, gracias a ese conocimiento, une el mundo entero a Dios.

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