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El comentario de san Agustín de Hipona a los salmos graduales (Sal 129-131)


El comentario de san Agustín de Hipona a los salmos graduales (Sal 129-131)

«Como doy por supuesto que ustedes no sólo están atentos con los ojos del cuerpo, sino también con los ojos del corazón, creo que hace falta desmenuzar detenidamente lo que cantamos: “Desde lo profundo clamé a ti, ¡oh Señor! Señor, oye mi voz”. Efectivamente, esta voz es del que sube, y es la voz del cántico de la subida. Cada uno de nosotros debe descubrir en qué profundidad se encuentra, desde dónde clama al Señor».

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