Rezar: tiempo para Dios
Rezar: tiempo para Dios
El problema no es saber cómo debo rezar, con ayuda de qué libros, con qué método. El único problema es ser tan humilde como un niño. Porque rezar es tomar una actitud de dependencia, de humildad, de disponibilidad, es dejarse hacer, –lo cual no nos gusta, porque nosotros somos activos y productivos. Tomamos iniciativas. Nosotros “hacemos”, pero no nos dejamos hacer. Ese es el problema.
Para poder acceder a este contenido debe tener una suscripción a la edición Online de Cuadernos Monásticos.
Suscríbase o inicie sesión si ya tiene una suscripción
